Sonidos Atrapados

21.4.09

Rainbow


Los rayos caían caóticamente a mi alrededor mientras los observaba despreocupadamente como algo ajeno a mi imperturbable rincón oscuro... Y sonreía... Sonreía ante la posibilidad remota y paradójica de que alguno nos pusiera en peligro.
Empezaban a caer al suelo las primeras gotas gruesas premonitorias cuando sucedió…

Me desperté abrasado y sin poder cerrar los ojos... yaciendo en el suelo boca arriba… mirando al cielo... No era capaz de reconocer lo que sentía ni lo que veía... solamente observaba absorto la luz que se colaba entre las nubes cubriéndome por completo, como si del foco de un teatro se tratase... Me levanté a duras penas, sacudiendo inútilmente la ceniza de mi ropa y empecé a correr hacia el interior de la casa en tu busca... Allí estabas, desperezándote.

- ¿Qué te ha pasado?, ¡estás hecho un cisco! -me dices-.
- No lo sé... Sólo recuerdo que, cuando te habías quedado totalmente dormida,me escurrí con mucho cuidado entre tus brazos para ir un minuto al baño... Después me quedé mirando un momento la tormenta en el balcón y ya no recuerdo nada más...
- ¡Por Dios, pero si es como si uno de esos rayos te hubiera caído encima...!, ¡pero si no he oído nada!.
- ... ni yo tampoco...

Por la mañana había parado de llover, así que, después de ducharnos, salimos de la casa para dar otra vuelta por la zona... Habíamos llegado el día anterior por la tarde y apenas habíamos podido ver nada de aquello, así que bajamos las escaleras muy animados, más si cabe por el sol que iluminaba la casa por todas partes...
Ciertamente el día anterior no habíamos podido ver casi nada, ni tampoco teníamos demasiadas ganas por el cansancio del viaje.. pero desde luego sí lo suficiente como para que, al abrir la puerta, no pudiéramos reconocer lo que ahora había ante nuestros ojos...
Una inmensa superficie dunar se extendía a ambos lados de aquella carretera que se suponía debía llevarnos a las inmediaciones del río Blyde... Totalmente estupefactos, y casi por inercia, nos pusimos a caminar carretera adelante sin dejar de mirar a los lados… sólo parpadeando cuando alguna racha de viento seco lo hacía inevitable...

- De dónde ha salido todo esto... -me dices-
- ... no tengo ni la más remota idea..... Es como si hubiera diluviado arena en vez de agua...
- ¡Mira!, allí viene alguien.
- ¡Sí!, parece que viene hacia aquí... en caballo o algo así…
- Es.... casi parece un... ¿camello?

Cuando estaba llegando a nuestra altura era evidente que se trataba de un hombre sobre un dromedario... Le preguntamos qué había pasado con todo lo que había allí, y de dónde había salido esa especie de desierto... todo ello mientras él torcía un gesto dubitativo a la vez que balbuceaba cosas ininteligibles... Cogíamos arena del suelo señalándola y tirándola, hacíamos gestos de todo tipo, pero él se limitaba a encogerse de hombros... Finalmente ya estábamos sonriendo resignadamente al verlo marchar cuando reparamos en unos sacos que llevaba colgando del camello.

- ¡Espera, eso me suena!... -dices-.
- ¿El qué?
- ¡Los últimos símbolos del saco!.. (المغرب) Los he visto en aquel libro que leí hace tiempo... Significan "Marruecos" en árabe...

En ese momento el día se oscureció de repente y notamos la arena golpearnos por detrás sin piedad.... Cuando nos dimos la vuelta, pudimos ver con mucha dificultad una inmensa mole de polvo en suspensión que se acercaba velozmente... Por instinto, nos abrazamos con fuerza cerrando los ojos mientras la arena nos envolvía por completo...

Mi cuerpo te cubría cuando desperté alterado.

- ¡¡¿Estás bien?!! - te pregunté cogiéndote de un brazo-.
- Ssí... creo qué sí... Me estás echando arena encima...
- Perdona, cariño. ¿No te duele nada?
- No, no, estoy bien... sólo llena de esta puta arena... ¿Qué es esa cosa?
- ¿El qu.....

Al mirar encima de mí, pude ver una tela azul y verde que nos cubría a escasa altura... como si se tratara de una tienda de campaña...
Efectivamente, me incorporé, y palpando esa tela en varias zonas llegué hasta lo que parecía una cremallera de apertura... No entendíamos nada, quizás alguien nos había tirado eso encima en medio de la tormenta de arena para protegernos o algo así... Abrimos la cremallera con cuidado por si la arena se colaba por la abertura... pero no cayó nada.. Lejos de eso, el sol entraba radiante en el habitáculo a medida que salíamos de él...
Una vez más, cuando pusimos pie en el exterior, no dimos crédito… No sólo lo oíamos, si no que también lo veíamos al fondo de esa colina verde en la que ahora nos encontrábamos...
Era el mar.

- Vamos a ver... ¡¿estás viendo lo mismo que yo?! -te dije-.
- Sí, por desgracia... o por lo que sea…
- No.... no puedo creerlo, de verdad, no sé que carajo puede estar pasando... debemos de estar drogados o algo así...
- ¡Agggggg!... ¡quita!... eso sí que no... si ni siquiera aceptamos aquel mejunje sospechoso que nos daban ayer con la cena...
- Sí, es verdad, nadie nos ha dado nada...
- Mira, yo estoy hasta el moño de la arena, así que… ya que está ahí, voy a bajar hasta el mar para quitármela.
- Sí..... será mejor aprovecharlo antes de que desaparezca...
- ......

A medida que bajamos por la colina, se iba viendo más y más grande una playa de arena blanca y semivacía... bastante espectacular, la verdad...
Te metiste sin dudarlo mucho, a pesar del fuerte oleaje... y soltaste un sonoro improperio por la baja temperatura del agua que te había asaltado de golpe…. No pude evitar carcajearme con ello… hasta que toqué el agua helada y grité algo análogo a lo tuyo, que ahora te reías y me salpicabas sin piedad... Me lancé a por ti sin dudarlo, cuando de repente oí que alguien nos hablaba desde la orilla... Al girarme a tu lado vimos a un señor mayor que nos decía: "coidado, que hai moito mar...." a la vez que sentía por la espalda un golpe de agua que nos hizo perder nuevamente la noción de espacio.....

No se veía nada bajo el agua, era como si me hubiera quedado ciego... Más por intuición o suerte que por otra cosa nadé en dirección a la superficie hasta poder asomarme y toser gritando tu nombre... En el momento en que ya me iba a volver a hundir histérico en tu busca te oí salir a flote.

- ¡Cof cof...!... ¡puta ola, joder!... acabo de tragarme el océano... ¡cof cof!...
- ¿¡Estás bien!? -chillé mientras nadaba hasta tu lado-.
- Sí, sí, tardé algo en subir porque toqué el fondo y... ¿es de noche?
- ¿Qué?... ¡Hostias!, estaba tan preocupado que ni me había fijado... pero... si hacía un sol radiante hace un segundo...
- ... al menos el mar no ha desaparecido...
- ......
- ¿Eso no son barcas?
- ¿El q.... ¡Coño, sí!, y todas iluminadas...
- … ¿nadamos hasta allí?
- Sí, que además si no nos hartaremos de estar sin hacer pie...

A medida que nos acercábamos, empezamos a oír lo que parecía gente hablando distendidamente pero sin gritar, más bien un murmullo... Cuando ya estábamos muy cerca, pudimos ver lo que parecían unos pequeños puentes que unían las barcas a una especie de muelle, así que subimos por unas escalerillas y nos acercamos a ese lugar agarrados y tiritando... Definitivamente, las voces que oíamos provenían de unas mesas que había en la cubierta de las barcas... y olía a comida…
Cruzamos uno de los puentes haciéndole gestos a un camarero que nos miraba con gesto extrañado... Le pregunté si nos podría dejar una toalla o algo, que nos habíamos "caído" al agua... a lo que respondió con un gesto afirmativo y un español titubeante que nos traería una a cada uno.

- Me está matando ese olor... -dijiste-.
- Uff sí, huele de maravilla y con el agua me está corroyendo el hambre...
- ¿Crees que no dejará cenar algo ahí así… y sin dinero..?
- Mmm.... ahora ha sido muy amable, pero eso ya es más complicado... Aunque puedo decirle que mañana por la mañana me paso por un banco y le pago... A ver si cuela...

Mientras te secabas, se lo comenté al camarero, que me miraba dubitativo... Se lo pedí como un favor, ya que estábamos en malas condiciones, congelados y hambrientos.... así que, después de ir adentro a hablar con alguien, finalmente accedió y nos señaló una de las mesas...
Una vez sentados, nos trajo el menú y…ahí entendí lo familiar de su acento.... El menú estaba.. en portugués.

- Yo ya no digo nada...
- Ni yo.
- Ya que estamos aquí, dondequiera que sea, voy a pedir bacalao.
- Yo pediré un "bife" de estos, que paso mucho de Nemo…

Justo cuando había tomado nota y atravesado la puerta de aquella especie de camarote, se apagaron las luces de repente y volvió la oscuridad...
Al encenderse de nuevo, la decoración, el ambiente y el sonido habían cambiado radicalmente... Acostumbrados como estábamos a ESO, seguimos hablando casi como si nada hubiera pasado, hasta que apareció un camarero con... la comida.
Traía aquella mole en una fuente a rebosar directo hacia nosotros... y negamos con la cabeza a la par mirando para él a la vez que él respondía sonriente algo ininteligible. Cuando ya estaba a nuestro lado, le dijiste que no habíamos pedido eso y que semejante salvajada llegaba para un regimiento... Una vez más, ni siquiera siendo gallego entendí la respuesta, aunque su pronunciación no sonaba tan diferente a la del otro camarero.. Al ver que no lo comprendíamos, nos dijo sonriente en inglés que algo así es mucho para cualquiera, a lo que le respondí que habíamos pedido bacalao y bife... no ‘eso’… Dijo que me debía de estar equivocando, ya que allí no había esos productos que le decía... Finalmente le sugerí que fuera a preguntara al otro camarero...

No había otro camarero... ni nadie nos había permitido comer allí sin dinero...
Simplemente tuvimos que abandonar aquel local..... y, con él, sus palabras en alemán…

- Y ahora qué hacemos... -dijiste-.
- Sin rencores, pero en este lugar tendremos muy complicado encontrar alguien mínimamente razonable que nos permita comer algo por las buenas.. pero habrá que intentarlo.
- Buff... por aquí no se ve nada… debemos de estar en las afueras de... algún lugar...
- ¡Mira un taxi!
- Pero si no tenemos...
- Cuando lo sepa será demasiado tarde...

Le dijimos que nos llevase al centro de la ciudad ("whatever it is"), para ver si allí al menos conseguíamos comer algo.
El hombre conducía de una forma un tanto errática que nos tenía algo mosqueados… por no hablar de ese sospechoso olor a cerveza... La carretera era extrañamente estrecha y sinuosa para lo que a priori me hubiera esperado encontrar en ese país... más bien diría que transitábamos por el valle de algún río, aunque no se veía casi nada… Justamente estábamos comentando algo sobre un reflejo que parecía bullir a escasos metros cuando oímos el chillido de las ruedas a la vez que una humedad fría y silenciosa nos envolvía...

- ¡¡Estás bien!!... -gritas-
- ¡Sí sí!... ¿¡y tú!?
- También... Brfff... hace un frío de cojones... ¿Qué ha pasado?
- No sé, debimos de caernos al río... ¡puto borracho de mierda, joder!
- ... está salad....
- ¿Y toda esta luz?...
- ¿¡Qué es eso!?
- ¿El qué?
- ¡Detrás de ti, en el agua!
- Dónd.... ¡ahí va!, pero si parece... no puede ser....
- ¡Dios, casi no lo puedo seguir con la vista! ¿qué demonios es eso?
- No... no puede ser, pero si esto está en el centro de Eu...
- ¡Mira!, ¡vienen más!...

Efectivamente, a unos cien metros, los vimos saltando desde las rocas... Jamás podría olvidar algo así y no había ninguna duda... Eran leones marinos...
Las hembras y los machos jóvenes revoloteaban divertidamente alrededor de nosotros mientras el frío nos entumecía lentamente... Pero aquellos animales que nos mordisqueaban y acariciábamos no nos dejaban ni tan siquiera un respiro para reparar en nada, solo disfrutar de su increíble compañía... No sabíamos como habíamos llegado allí, igual que ninguna otra cosa de las que nos estaban pasando, pero nada importaba en un momento así... nada importaba ni tan siquiera existía... simplemente estábamos allí.... simplemente estábamos juntos..

- ¡Che!, ¿Qué hacen ahí? -nos gritó alguien desde una barca cercana-.
- E...estamos jugando con estos ‘señores’.... -dije, mientras tú seguías acariciando aquella hembra hipnotizada-
- ¿Donde tenés la lancha?
- No... no tenemos nada...
- ¿Y en qué vinieron aquí?
- ¿Nos llevaríais a tierra después? -te apresuraste a responder-.
- No os vamos a dejar ahí… al menos a vos.
- Ñaskdfladf... puto argentino, joder... -farfullé-

En la embarcación había tres turistas con traje de buzo que estaban comiendo unas empanadas… a las que, por suerte, nos invitaron. Con la mayor discreción que nuestra hambre nos permitía, deglutimos a la vez que mediábamos la conversación justa con ellos para no resultar maleducados en ese viaje de media hora hasta la ciudad…
Una vez allí, y al igual que me había pasado cuando hiciera ese viaje en la otra ocasión, tuvimos que bajarnos todavía en el agua y ayudarles a enganchar la embarcación en su remolque... Precisamente estaba a punto de encajar en él cuando reparé distraídamente en un hombre que nos observaba atentamente desde la playa... Estaba afeitado y no podía estar seguro desde allí de si era él o no... pero una vez que me acerqué ya no había ninguna duda:

- ¿Federico? -pregunté-
- Quintana. -respondió con ese cierto deje italiano que nunca había perdido-

Todavía recordaba cuando nos habíamos encontrado en El Calafate y las buenas migas que habíamos hecho en su momento... Nos contó que ya se había publicado el libro sobre la Patagonia en el que trabajaba en aquel momento, y que llevaba un mes en la Península Valdés siguiendo a las orcas. Conservaba el mismo pick-up en el que me había llevado al aeropuerto la última vez que nos vimos, un todo terreno que de hecho siempre dejaba en algún lugar de Argentina mientras no tenía que volver allí con algún encargo.
Fiel a su estilo estepario, ahora que había recaudado suficientes instantáneas de los cetáceos, iba a continuar su camino dirección Sur... en busca de glaciares que recorrer...
Justamente te miré de reojo a la vez que le preguntaba sin vacilar ni un instante si le importaría llevarnos con él... dirección a El Calafate…

En medio de la estepa infinita no paraba de mirarte y recordar, con un nudo en la garganta y casi sin dar crédito, lo que un tiempo atrás había estado a punto de hacer en esa misma región...
Estábamos exultantes a pesar de lo surrealista.. y además nuestra visita al Perito Moreno se había adelantado gracias a esos extraños sucesos...
Nos besamos, y empezamos a cantar “somewhere over de rainbow..” mientras el coche de Federico se perdía con nosotros en la inmensidad patagónica…

Dos días después, y sin más sobresaltos, estaríamos por fin dentro del Parque Nacional Los Glaciares… junto a esa mole azul...
En esta ocasión, el tiempo era inmejorable y ya nada quedaba de aquel ridículo poncho amarillo que a duras penas me cubría bajo la lluvia... sólo un sol de justicia que nos acompañaba mientras bajábamos ansiosos por el desfiladero que finalmente nos llevaría a nuestro destino...

- ...... no..... no puede ser.... no puedo creerlo..... no puedo... es inconcebible..... esa cosa no puede ser de este mundo... -dijiste con ojos tintineantes, sin parpadear ni poder apartar la mirada de esa descomunal lengua de hielo...-.
- No... o quizás los que lo miramos somos los extraños...
- .....

Mantuvimos un silencio prolongado mientras te abrazaba por la espalda con mi barbilla sobre tu clavícula… sólo interrumpido de cuando en vez por algún que otro crujido sordo del monstruo helado.
Sentíamos el tiempo que había detrás de aquello, la inmensidad azul inconcebible que copo a copo se había formado sigilosamente durante millones de años ajena a todo… lo azaroso y la vez necesario de ocupar ese lugar en ese instante con nuestros corazones latiendo como un todo, lo absolutamente sublime y valioso de cada uno de esos segundos que estábamos protagonizando.. sólo un suspiro en la vida de aquel coloso, pero más importante que cualquier otro instante precedente… Nuestro momento….
De repente, una montaña de hielo descomunal se desplomó ante nuestros ojos, cubriendo el cielo de un estruendo frío maquillado con millones esquirlas multicolor…
Te apretaba con más fuerza…

- ¿Te pasa algo? -me dices incorporándote ligeramente-.
- ¡¿Estás…?!... ¿dónde…?
- ¿Te encuentras bien?.. -apartando las sábanas-
- Yo...... es.......
- ¿Has tenido una pesadilla?... Parecías estar balbuceando algo…
- ....... no....... no....... -digo pensativamente… a la vez que una sonrisa empieza a dibujarse autómatamente en mi cara…- No, mi vida…. Ni siquiera un sueño…
Anaga 2009


7.3.09

Palabras...


Mi espalda sostenía aquella pared de pladur disfrazada de roca, cuando un escalofrío me recorrió el espinazo de un lado a otro... Algo estaba vibrando en ella que me hacía estremecer, quizás una leve agitación de aquel suelo oscilante...
Salí rápidamente al exterior y, al abrir la puerta, sólo pude ver la figura rectagular deslumbrante que dejaba tras sí mientras yo me tapaba a duras penas los ojos llorosos... Cuando conseguí que mis pupilas se cerraran lo suficiente, atravesé el marco y me desperté... a la vez que una frase recorría mi mente haciendo espirales... "Son palabras que tratan de llenarse de aquello que no pueden abarcar... de lo que no pertenece a nada, sino a alguien...".
No sabía de dónde procedía esa frase, pero sí creía saber mucho de lo que decía...

Mi cuerpo se había transformado en cárcel de seres inmensos con sentimientos descontrolados que lo golpean salvajemente desde el interior tratando de desahacerse de él... Seres que habitan otra realidad en la que no existen límites, y que luchan desesperadamente por salir de ese lugar desconocido e irrelevante en el que se encontraban...
Efectivamente... No hay palabras para expresar emociones tan grandes e importantes, no hay palabras para representar una realidad que nada tiene que ver con la que las contiene, no hay palabras para llenar un espacio blanco de ti, no hay palabras con suficiente gratitud, no hay palabras que expresen que el azar y la necesidad son la misma cosa... no hay palabras que puedan describir a un ser que ocupa dos cuerpos diferentes desde otra dimensión... Sólo sentimientos que crean una vida a la vez que guian su curso...
Tu luz roja late enorme en la distancia, ajena a toda oscuridad y maldad imperdonable, ajena a un mundo irrelevante y pequeño... cubriéndome con su manto cálido infinito hasta salvar mi vida entera con él... Pongo mi mano en el pecho y noto que la golpea al ritmo de la luz... Siento tus ojos recorrerme por dentro mientras los míos se inundan en el tuyo... jurando velar siempre por ti...
Los cierro cuando tu dedo roza mi frente, y la cabeza cae rendida hacia atrás....

Con las pupilas contraídas, izo las velas rumbo a lo que acababa de ver a lo lejos.
El viento de popa crecía a medida que me acercaba allí, hasta el punto de hacer que el velero rozara las olas transformado en espuma... Salto en el último momento dejando atrás un estruendo descomunal rebotando entre las rocas... y termino rodando por el suelo cientos de metros hasta golpearme la espalda contra aquel majestuoso Faro.
Subo las escaleras mientras veo a través de un ventanal aquel velero matador de muertes que ahora cubría la playa con sus tablas....
La puerta se abre diciendo "te esperaba", y el rumor del agua se torna sordo en la distancia...

Me despierto con tu dedo en la frente pintando olas que se oyen galopar.. y te miro con ojos colmados de gratitud tintineante, susurrando... "las palabras nunca dicen suficiente..... pero te amo...."

El viento golpea con fuerza, mientras el agua caliente desdibuja nuestros cuerpos....



(... gracias, WotS, por esa incomparable imágen.. y por Todo lo demás...)

5.2.09

Almendra...


Aquel almendro habitaba la colina desde hacía ya muchos años... Desde el principio, había desarrollado unas fuertes raíces que le permitían sustentarse con firmeza en medio de la ladera que un día lo había visto caer en forma de almendra... Esas raíces le permitieron crecer con fuerza y vigor, amoldándose a la perfección a las características topográficas y ambientales en las que le había tocado vivir, de forma que pudo tomar algún tipo de consciencia plena y libre de su realidad desde la perspectiva de los años y el vigor juvenil...

Un buen día, en sus ramas empezaron a aparecer unos bulbos blancuzcos que anticipaban la vida que estaba a punto de recorrerlo con fuerza. Su aspecto parecía mostrar una felicidad sorda como nunca recordaba haber evidenciado, y que pronto se tradujo en un aura levemente rosada... Todo cuanto tenía dentro estaba mostrado sin complejos ni miedo, simplemente siguiendo el curso de su propia naturaleza.
Un tiempo después empezaron a caer poco a poco sus frutos, formando una alfombra marrón a su alrededor que se deformaba por la pendiente de la colina. A medida que aquellos se abrían, se daba la extraña circunstancia de que la hierba que estaba próxima a ellos desaparecía por alguna razón.. como si de algún veneno se tratara... De hecho, ninguna de aquellas almendras llegó a echar raíz para convertirse en un majestuoso árbol, lo cual de alguna manera pareció notarse poco a poco en el aspecto del almendro... como si quizás fuera consciente de ello... Algo ajeno a su voluntad y naturaleza parecía haber sucedido, algo grave que se palpaba en el ambiente de la colina, desde entonces enrarecido...

Con el paso del tiempo, el color de sus hojas se fue tornando poco a poco más oscuro y las ramas parecían haber detenido su crecimiento. Algo maligno estaba acabando con su fuerza y vitalidad: con su vida... En la siguiente temporada, sus flores no tenían la luminosidad de antaño ni terminaban de abrirse como su esencia lo requería.. simplemente parecían estar.
La mayoría de ellas no llegaron a fructificar nunca y se limitaron a formar una alfombra grisacea que el viento se llevaría en cuestión de días... Pero hubo una que sí lo hizo...

Desde lejos podía verse como si se tratara de una diminuta mancha en una de las ramas, al resguardo del viento y otras inclemencias, casi tocando una zona de color más intenso del tronco... Allí se mantuvo imperturbable hasta que un día cayó y corrió varios metros colina abajo hasta quedar detenida contra una roca, en medio de la hierba baja. El agua de las primeras lluvias fue arrastrando progresivamente la tierra hacia ambos lados de la roca y socavando un pequeño agujero en el cual se fue asentando el fruto con suma precisión... Y pronto comenzaron a verse los primeros filamentos blanquecinos que salían del interior de él buscando un lugar al cual asirse. Cada día más numerosos y gruesos, llegaron al punto en que por fin se hundieron lentamente pero sin descanso en la tierra, como antaño lo había hecho su injustamente maltratado antecesor en la misma colina y con la misma intensidad.
Pasado un tiempo, aquella almendra fue convirtiéndose poco a poco en un árbol fuerte y vigoroso, y con la peculiaridad de que se podía percibir en él una especie de extraña hendidura o cicatriz que se iba haciendo más y más patente a medida que se desarrollaba. Estaba en la zona central de su tronco, justo encima de esa parte de color más vivo que parecía una copia de la que lo había protegido cuando todavía colgaba de una rama...

ChM y LML paseaban de la mano por la zona aprovechando que los almendros estaban en flor.

- Oye, ¿te has fijado en lo que tiene ese árbol en el tronco?
- ¿En el qué?
- En esa especie de cicatriz que tie..
- Sisisisiis!!....... ME RECUERDA A... ALGO....
- Si.. y a mí... y no digo nada...
- Ni yo.......ejem.... ¿Has visto aquel almendro de allí arriba?
- ¿Cuál?... ¡ah, sí!, ¡¡es enorme!!
- Y deslumbrante...
- Aparte de parecerse a este otro, me recuerda a alguien... de la zona, vamos...
- Shhh.. voy a grabar mi inicial en él...

Cuenta la leyenda que esta almendra había fructificado gracias a un único grano de pólen que había viajado a través de la inmensidad atomsférica desde tierras frías y distantes hasta llegar allí... Los almendros no toleran bien el frío, y aquel, del cual procedía el grano, se encontraba debilitado en ese entorno un tanto hostil. Se cuenta que dicho árbol había desarrollado en un momento dado, y a través de un mecanismo todavía desconocido, una extraña forma en su tronco, como una cicatriz integrada en la corteza, y que al mismo tiempo había experimentado un repentino cambio interno que se traducía en una apariencia férrea e incluso desafiante.

Se dice que otro día ChM y LML paseaban por aquellas tierras frías escuchando el silencio de la montaña, cuando se percataron de un árbol blanquecino que destacaba al otro lado del valle que recorrían. Cuando llegaron hasta él, se sonrieron cómplicemente sin decir nada... mientras él escribía su inicial en aquel espléndido almendro...

La cicatriz era ¬ ...

15.1.09

Gravedad


Caminaba por una calle desierta que parecía formar parte de las entrañas de algún ser gigante. Mientras lo hacía, pensaba en la procedencia de la alineación, de la dicotomía vital que existe en los seres humanos entre lo que parece propio y lo que parece ajeno, en la lucha entre esas partes y el significado de ese parecer en contraposición al ser... Cuando noté el golpe de la señal contra mi hombro, me percaté de que una de esas partes de mí estaba, o parecía estar, en el mundo real... quizás fuera cierto o quizás no.
La dicotomía se multiplicaba ahora por sí misma y ya tenía cuatro brazos... salvo que fueran los dos anteriores los que lo parecieran... Al dar la vuelta a la esquina hacia el número 55, pensé en los años que habrían pasado para los muros de aquellas antiguas casas ahora coloreadas... en cómo la materia que las forma se había juntado aleatoriamente en medio de un espacio infinito cuya única fuerza y objetivo era procurar la unión gravitatoria de sus piezas... Pensé un poco más en cómo esa materia que vagaba perdidamente por un universo absurdamente gigantesco, quizás infinito, se iba aglomerando fortuitamente gracias a esa fuerza, en medio de otras aglomeraciones mayores y menores de materia tan aterrada como ella, hasta terminar constituyendo una mole en un futuro azul y vivienda de interrogativos seres... Imaginé el abrasivo interior de este enorme lugar, en el que durante miles de millones de años dicha materia estaría fluyendo caótica y convectivamente en su interior hasta que, de manera azarosa, saliera despedida al exterior en forma de una inmensa multitud de chorros que se agrupan y condensan entre sí de modo nuevamente aleatorio. Pensé en la inmensidad de este proceso, del espacio, del tiempo, en la ridiculez de cada una de esas rocas, en la historia descomunal que albergaban, y en lo irrisorio de la probabilidad de que se encuentren en el mismo muro de aquella casa, de que sean testigos comunes de las vidas que también fortuitamente se habían encontrado fuera y dentro de esos muros...
Lloré por un instante... Y continué mi camino, dicotómico o no, dentro de las entrañas de aquel ser que pertenecía quizás más a su contenido que a su continente, y terminé sonriendo y sintiéndome profundamente afortunado. Ahora lo entendía todo, solo una cosa importaba, sólo una cosa podía ser sin duda real... y era lo que sentíamos.
La gravedad como guía, al igual que los 14000 millones de años anteriores...



(escrito en la T2 de Barajas, quizás de vuelta de un viaje...)

1.1.09

En un segundo...


Ha terminado el año 2008 y empezado el 2009, aunque todo es convencional, y para mí el final del año y principio del siguiente quizás se puede decir que han sido en otro momento, puede que ni siquiera coincidentes ambas cosas… El día de hoy me importa muy especialmente por lo que conmemora, mucho más que por lo que representa…
En los últimos tiempos, y sobre todo en los coletazos finales de 2008, he podido ver ciertas imágenes de tal relevancia a nivel personal que su mera mención le viene tan grande a este rincón de unos y ceros del universo virtual como todos los océanos a una mota de polvo... por lo que en esta ocasión, y por ahora, se quedará así..
Recientemente he vuelto de un nuevo viaje a tierras lejanas, muchísimo menos solitario que nunca en el sentido importante, y proximamente veremos tierra y agua conocidas corriendo de nuevo bajo los pies, con ese tiempo transcurriendo a favor hasta la llegada...

“Estaba concentrado en tratar de conocer algo de lo que sentía cuando felizmente me di cuenta de que no lo podría gestionar...

Me di cuenta de que el viento no es ninguna excepción, que sale del sol... Me di cuenta de que no todas las olas dependen de ese viento, si no que existe el mar de fondo. Me di cuenta de que el agua erosiona y que la erosión termina guiando su propio curso... Me di cuenta de que el mundo gira en la misma medida en que las cosas giran alrededor de él. Me di cuenta de que el negro es negro para el blanco y el blanco negro para el negro.

Me di cuenta de que pensaba lo que sentía y sentía lo que pensaba.. Me di cuenta de que no tenía elección. Me di cuenta de que sentía. Me di cuenta de todo.

Me di cuenta de ti...”

(fragmento escrito el 29 de Noviembre, festividad de San Andrés)



(gracias, LML, por la aportación musical en su momento.. y por tantas y tantas cosas...)

8.12.08

Deudas



Ellos son los grandes olvidados de la película...

Siempre he tenido cierta predilección por este tipo de personas, gente conforme con su posición y siempre dispuestos a dar por bueno un consejo o a aprender, incluso hasta el final de sus días.. Gente sana de cuerpo y mente, con problemas como cualquier otro, pero siempre la actitud más responsable e impoluta.. Esto podría extenderse a cualquier persona de ese tipo, pero en concreto estoy haciendo referencia a los tecnicos del experimento de Argentina, Proyecto Pierre Auger. Como decía, por desgracia son pocos los que son conscientes de la importancia y el valor de estas personas, en el fondo los únicos padres de este enorme despliegue.. Lejos de eso, en el mejor de los casos se limitan a dedicarles una sonrisa histriónica y sin interés real, a la que los otros responden con la mejor intención y gesto de admiración por los "gigantes" que sacarán el mejor partido a ese hijo que tanto tiempo y sufrimiento les llevó gestar...
Sin entrar en detalles que a pocos le pueden importar, diré que gran parte de este experimento se puede resumir en la colocación de 1600 tanques llenos de agua repartidos por una enorme superficie de 3000 km cuadrados (por dar una idea, casi como la provincia de Pontevedra..) y todo esto perdidos de la mano de dios en medio de la ninguna parte más abspluta... La colocación de estos artefactos se lleva a cabo en varias fases diferentes. Primero se lleva lo que es el depósito de plástico a las coordenadas que debe ocupar, para luego ir a llenarlo de agua cuando se pueda con un camión cisterna (aparte de instalarle la electrónica en otro viaje, etc). Como digo, toda esa pampa enorme en la que hay que colocar estos artefactos está en medio de la nada.. Sin entrar en dificultades intrísecas de acceso, como ríos, lagunas y demás dificultades orográficas, está el hecho de que, a pesar de ser una zona seca, existen aguas subterráneas provenientes en esencia del deshielo de los Andes, que suben y bajan su nivel, diaria y estacionalmente, de manera más o menos compleja. Esto se tradujo a lo largo de estos años en una gran cantidad de camionetas, todo terrenos, camiones e incluso paleadoras enterradas de repente en el fango.. con el correspondiente proceso de rescate por parte de otros técnicos que estén trabajando en otra zona, etc etc.. Quedarse tirado siete horas, y que al venir el equipo de rescate también se entierre, es de lo más habitual.
En todo este asunto, lo más complejo es el paso del camión cisterna, ya tiene un peso enorme que hace mucho más fácil la ruptura de la "cáscara" superficial de tierra y el correspondiente atasco..
A partir de todas las penurias y la aplicación de la lógica, los técnicos llegaron a conocer muy bien las distintas zonas del observatorio, y las razones de que los niveles de agua se comporten de una forma u otra. Recuerdo la segunda vez que estuve allí, como fui con uno de ellos hasta un tanque al que no habían podido volver en 2 años.. ya que se había quedado inaccesible en medio de una laguna que en ese momento era como un mar de tierra salitrosa (ese día me enseñó también una paleadora que se quedó enterrada PARA SIEMPRE allí cerca..)
Recuerdo que después de irme de allí me contaron que habían ido por fin a llenar esos tanques pero que necesitaron vadear algunos ríos de forma inverosímil y utilizar mangueras de más de medio kilómetro... Todas estas cosas las digo para dar una idea del tipo de dificultades y trabajo con el que se encuentra estra gente, aunque sin pisar aquello nunca se entendería.. y 1600 tanques son muchísimos...

Por otro lado, el edificio desde el que se gestiona todo, esta divivido en dos bloques claramente separados y diferenciados: uno destinado, digamos, a la parte científica y administrativa, y otra a la técnica, ingenieril y de montaje. Yo siempre he tenido debilidad por este último sector, y no por mis intereses en sí que, a pesar de los pesares, siempre han sido más teóricos que otra cosa, sino sobre todo por la gente que había allí (bueno, y porque ver y tocar algo así es una ocasión que no se debe desperdiciar..) Como digo, siempre he tenido predilección por ellos y también siempre he escuchado sus problemas y tratado de ayudarlos en la medida de lo posible. Su disposición a aprender y entender cualquier cosa de la forma más calmada y humilde y, sobre todo, su disposición a cambiar lo establecido cuando era necesario, siempre me resultó profundamente admirable y gratificante, y llegué a hacer buenas migas con varios de ellos.
Como decía, el resto no suelen ser muy conscientes de la importancia de esta gente, ni siquiera por su propio interés, ya que parte de los problemas que se encuentran a diario en su trabajo proceden de allí, y ni siquiera se lo plantean.. Analizar las cosas como una caja negra es tan triste como habitual.. De los pocos que tiene buena relación y reconoce la importancia de esta gente es, justamente, quien menos cabría esperarse a priori, que es uno de los iconos del experimento y Premio Nóbel.. Más de una vez se ha ido a romper los cuernos al campo con ellos y quedarse atascado en el barro (tiene más de 80 años, por cierto). Los demás habrán pasado por allí un par de minutos, como quien va a un zoológico, o bien cuando se organizaba alguna cena en el centro.. (y de paso mostrarse reticentes a que se les invitara a tal evento). La vergüenza que me produce algo así no tiene cabida aquí (algún día será su turno), simplemente me limito a mencionar la archiconocida valentía de la ignorancia y a desearles suerte en sus mundos de Yupi y asepsia vital...
La despedida que se les ha concedido a esta gente desde las "altas" esferas empezó a gestarse hace dos años, cuando les impidieron cobrar horas extra que les permitían subsistir mejor y realizar de la forma más adecuada un trabajo que tiene poco de sistemático, y terminó recientemente con el despido de la mayoría. Los pocos que quedan están absolutamente desbordados por los problemas y la gigantesca magnitud del experimento. El resto, se despidieron con cortesía y la sonrisa humilde y agradecida de quien no se creía merecedor de participar en un proyecto así y con gente tan especial.
Y yo, desde mi rincón habitual, reventándome los nudillos a mordiscos con lágrimas en los ojos...

El experimento lo habéis hecho vosotros, no os confundáis, sois los protagonistas, pese a quien pese... Confiemos en que el resto pague su condena algún día.


* escrito en su mayoría en autobús el 1-12-2008, y dedicado a todas y cada una de las personas que alguna vez han sido miembros del personal técnico del Observatorio Pierre Auger.

25.11.08

25N

21.11.08



Bienvenido a la jaula de cristal de la que no saldrás.

Aquí el destino se ha mostrado en forma luminosa. Los días pasan rápida y lentamente, sin importancia y con la mayor de ellas, ausentes, presentes y expectantes, como una fiera que observa las gotas precipitarse por aire en forma de tiempo.. Desde lejos se ve todo unido, como si el mundo se hubiera doblado sobre sí, como si no le importara nada más. Quizás sea cierto que nuestras manos ya son demasiado grandes para él, y no tenga más remedio que doblegarse ante lo inevitable, ante aquello de lo que nunca ha perdido la consciencia. Su particular Big Crunch.
Entretanto, el reloj engaña a la vista, le dice una vez más que ese tiempo existe, que se transforma en obstáculos ficticios teñidos de añil..

Esbozo una última sonrisa ausente, antes de rendirme al sueño que me espera entre las estrellas. Un sueño real en el que dos palabras pueden sustituír a una vida completa. Un sueño real en el que los meses contienen más historia que el mayor de los tratados..
Mi pulso se acelera estrepitosamente mientras la luz oscilante me atraviesa la pupila y congela el conocimiento. "Me he entregado al pensamiento irreversible", me digo, y la somnolencia me devora mientras mi sonrisa permanece inalterable para siempre...


Noches de día
que esperan tierra
bajo los pies.

Tierras lejanas
que se juntan violentamente
desde la distancia.

Sueños premonitorios se repiten
a un lado y otro de la vida y la muerte
anunciando la sentencia final.

Meses que son siglos
y siglos que son segundos
de irrelevante calado.

Bienvenido a la jaula de cristal
de la que nunca podrás salir.

Bienvenido a la jaula de cristal
de la que nunca querrás salir...

El tiempo corre a favor.

9.11.08


Un buen día me había puesto a caminar en medio de unos precipicios de pendiente invertida que hay en la bajada desde el purgatorio.
Sabía que la leyenda decía que a partir del tercer giro, y luego de llegar a un ambiente cada vez más cálido, existía el peligro de toparse con cualquier tipo de ser de las profundidades más antiguas del mundo. A mí no me preocupaba especialmente, ya que había conocido y combatido algunos de esos en mi anterior morada y no tenía miedo a nadie ni a nada que no fuera yo mismo.. Con lo cual seguí mi paseo silbando, a medida que iba dejando atrás el equipaje y la ropa que se antojaba innecesaria esa nueva situación.
De vez en cuando me paraba a observar a mi alrededor, como si hubiera oído algo peligroso en las cercanías, pero no veía nada anómalo, todo eran despeñaderos rocosos y algún pequeño riachuelo que seguía el dictado gravitatorio. Las noches no resultaban complicadas de pasar, ya que la temperatura no descendía demasiado, pero, a pesar de eso, no terminaba de conciliar el sueño como me gustaría. Y soñaba. Soñaba cómo el tiempo se movía ante mis ojos al ritmo de una pelota saltarina, de arriba a abajo y de abajo a arriba, y a una velocidad suficiente como para poder ver sólo sombras cuando alcanzaba el punto más alto. Y vuelta a empezar.
En mis sueños también percibía una presencia especial que se hacía patente de modo vertiginoso a medida que la pelota-tiempo subía, momento en el cual veía su sombra cálida esfumarse de mi lado. En principio creí que quizás era que el azufre del ambiente me había afectado un poco, pero pronto empecé a topar con lo que se parecía más a sueños premonitorios que a alguna sucesíon de delirios..
Llevaba tanto tiempo viviendo en el purgatorio, esperando por el cielo, que ya casi me había olvidado del camino correcto de vuelta.. por suerte mi instinto me guiaba. Fue entonces cuando sucedió.

Estaba siguiendo el sendero por una parte que transcurría al lado de una laguna cuando de repente vi un punto oscuro medio de la mole acuática. Me quedé mirándolo un buen rato hasta que empecé a percibir un tenue parpadeo que procedía de dicho punto, y algo de aquello me hipnotizaba. Continué caminando normalmente pero sin quitarle el ojo de encima a aquella latencia que flotaba en la distancia... Cuando cayó la noche, creí que lo perdería de vista en medio de la inmensa oscuridad.. Pero no fue así, al contrario, lo que de día era una intermitencia leve, de noche se convirtió claramente en una luz roja oscilante, sosegada, eterna.. Pensé que debía de estar perdiendo el juicio, mientras caía en un sueño profundo.

Me desperté sobresaltado con una imagen animal oscura y una luz intensa en su interior, imágen que desapareció violentamente dejando una estela roja cuando me desperté agitado.. Cuando me incorporé pude ver aquella presencia flotando en medio del agua, esta vez acompañada claramente de una luz roja. Estaba mucho más cerca.
Definitivamente me estaba volviendo loco. No podía dejar de mirar aquella figura a medida que caminaba, de hecho en varias ocasiones estuve a punto de caer al agua luego de algún tropiezo inesperado. Había algo de aquello que me gritaba incesantemente.. Me calmaba observarlo, y me irritaba no hacerlo...
Así cayó la noche otra vez, y los sueños y el despertar temprano sobresaltado se repitieron. Esta vez había visto mejor al ser, y casi me atrevería a decir que era grande y fuerte, aunque no sabía decirlo a ciencia cierta porque el tiempo retrocedía antes de que su figura se perfilara... Ahora estaba todavía más cerca, y realmente parecía un animal negro que me observaba desde la inmensidad acuática, y con esa extraña luz roja que parpadeaba sin cesar y parecía estarme sorbiendo poco a poco la vida.. Seguí caminando cada vez más debilitado y torturado por la falta de sueño y aquella presencia misteriosa. Y cayó la noche otra vez, y derrotado me hundí en un nuevo sueño profundo.
Esta vez sí pude verlo claramente a medida que se acercaba y alejaba en función del momento temporal onírico: era un flamante e intimidatorio toro negro.. Y la luz roja que provenía de su pecho parecía ser su corazón. En sus ojos pude intuír un tiempo detenido y ajeno a este universo, que no entendía de fronteras, condiciones, vida o muerte, separado de toda nuestra realidad ficticia... Echó a correr hacia mí a gran velocidad mientras yo, movido por una fuerza sobrenatural, me levantaba con los brazos caídos a ambos lados del cuerpo y las palmas abiertas...

Lo siguiente que recuerdo es la luz blanca de este hospital y una felicidad extrema y eterna...

- Esto no es un hospital, es el cielo -me dijeron-. Siempre lo has tenido ahí, al alcance de tu mano, de camino al infierno...

24.10.08

Saeglopur