14.11.12
7.3.09
Palabras...

Mi espalda sostenía aquella pared de pladur disfrazada de roca, cuando un escalofrío me recorrió el espinazo de un lado a otro... Algo estaba vibrando en ella que me hacía estremecer, quizás una leve agitación de aquel suelo oscilante...
Salí rápidamente al exterior y, al abrir la puerta, sólo pude ver la figura rectagular deslumbrante que dejaba tras sí mientras yo me tapaba a duras penas los ojos llorosos... Cuando conseguí que mis pupilas se cerraran lo suficiente, atravesé el marco y me desperté... a la vez que una frase recorría mi mente haciendo espirales... "Son palabras que tratan de llenarse de aquello que no pueden abarcar... de lo que no pertenece a nada, sino a alguien...".
No sabía de dónde procedía esa frase, pero sí creía saber mucho de lo que decía...
Mi cuerpo se había transformado en cárcel de seres inmensos con sentimientos descontrolados que lo golpean salvajemente desde el interior tratando de desahacerse de él... Seres que habitan otra realidad en la que no existen límites, y que luchan desesperadamente por salir de ese lugar desconocido e irrelevante en el que se encontraban...
Efectivamente... No hay palabras para expresar emociones tan grandes e importantes, no hay palabras para representar una realidad que nada tiene que ver con la que las contiene, no hay palabras para llenar un espacio blanco de ti, no hay palabras con suficiente gratitud, no hay palabras que expresen que el azar y la necesidad son la misma cosa... no hay palabras que puedan describir a un ser que ocupa dos cuerpos diferentes desde otra dimensión... Sólo sentimientos que crean una vida a la vez que guian su curso...
Tu luz roja late enorme en la distancia, ajena a toda oscuridad y maldad imperdonable, ajena a un mundo irrelevante y pequeño... cubriéndome con su manto cálido infinito hasta salvar mi vida entera con él... Pongo mi mano en el pecho y noto que la golpea al ritmo de la luz... Siento tus ojos recorrerme por dentro mientras los míos se inundan en el tuyo... jurando velar siempre por ti...
Los cierro cuando tu dedo roza mi frente, y la cabeza cae rendida hacia atrás....
Con las pupilas contraídas, izo las velas rumbo a lo que acababa de ver a lo lejos.
El viento de popa crecía a medida que me acercaba allí, hasta el punto de hacer que el velero rozara las olas transformado en espuma... Salto en el último momento dejando atrás un estruendo descomunal rebotando entre las rocas... y termino rodando por el suelo cientos de metros hasta golpearme la espalda contra aquel majestuoso Faro.
Subo las escaleras mientras veo a través de un ventanal aquel velero matador de muertes que ahora cubría la playa con sus tablas....
La puerta se abre diciendo "te esperaba", y el rumor del agua se torna sordo en la distancia...
Me despierto con tu dedo en la frente pintando olas que se oyen galopar.. y te miro con ojos colmados de gratitud tintineante, susurrando... "las palabras nunca dicen suficiente..... pero te amo...."
El viento golpea con fuerza, mientras el agua caliente desdibuja nuestros cuerpos....
(... gracias, WotS, por esa incomparable imágen.. y por Todo lo demás...)
5.2.09
Almendra...

Aquel almendro habitaba la colina desde hacía ya muchos años... Desde el principio, había desarrollado unas fuertes raíces que le permitían sustentarse con firmeza en medio de la ladera que un día lo había visto caer en forma de almendra... Esas raíces le permitieron crecer con fuerza y vigor, amoldándose a la perfección a las características topográficas y ambientales en las que le había tocado vivir, de forma que pudo tomar algún tipo de consciencia plena y libre de su realidad desde la perspectiva de los años y el vigor juvenil...
Un buen día, en sus ramas empezaron a aparecer unos bulbos blancuzcos que anticipaban la vida que estaba a punto de recorrerlo con fuerza. Su aspecto parecía mostrar una felicidad sorda como nunca recordaba haber evidenciado, y que pronto se tradujo en un aura levemente rosada... Todo cuanto tenía dentro estaba mostrado sin complejos ni miedo, simplemente siguiendo el curso de su propia naturaleza.
Un tiempo después empezaron a caer poco a poco sus frutos, formando una alfombra marrón a su alrededor que se deformaba por la pendiente de la colina. A medida que aquellos se abrían, se daba la extraña circunstancia de que la hierba que estaba próxima a ellos desaparecía por alguna razón.. como si de algún veneno se tratara... De hecho, ninguna de aquellas almendras llegó a echar raíz para convertirse en un majestuoso árbol, lo cual de alguna manera pareció notarse poco a poco en el aspecto del almendro... como si quizás fuera consciente de ello... Algo ajeno a su voluntad y naturaleza parecía haber sucedido, algo grave que se palpaba en el ambiente de la colina, desde entonces enrarecido...
Con el paso del tiempo, el color de sus hojas se fue tornando poco a poco más oscuro y las ramas parecían haber detenido su crecimiento. Algo maligno estaba acabando con su fuerza y vitalidad: con su vida... En la siguiente temporada, sus flores no tenían la luminosidad de antaño ni terminaban de abrirse como su esencia lo requería.. simplemente parecían estar.
La mayoría de ellas no llegaron a fructificar nunca y se limitaron a formar una alfombra grisacea que el viento se llevaría en cuestión de días... Pero hubo una que sí lo hizo...
Desde lejos podía verse como si se tratara de una diminuta mancha en una de las ramas, al resguardo del viento y otras inclemencias, casi tocando una zona de color más intenso del tronco... Allí se mantuvo imperturbable hasta que un día cayó y corrió varios metros colina abajo hasta quedar detenida contra una roca, en medio de la hierba baja. El agua de las primeras lluvias fue arrastrando progresivamente la tierra hacia ambos lados de la roca y socavando un pequeño agujero en el cual se fue asentando el fruto con suma precisión... Y pronto comenzaron a verse los primeros filamentos blanquecinos que salían del interior de él buscando un lugar al cual asirse. Cada día más numerosos y gruesos, llegaron al punto en que por fin se hundieron lentamente pero sin descanso en la tierra, como antaño lo había hecho su injustamente maltratado antecesor en la misma colina y con la misma intensidad.
Pasado un tiempo, aquella almendra fue convirtiéndose poco a poco en un árbol fuerte y vigoroso, y con la peculiaridad de que se podía percibir en él una especie de extraña hendidura o cicatriz que se iba haciendo más y más patente a medida que se desarrollaba. Estaba en la zona central de su tronco, justo encima de esa parte de color más vivo que parecía una copia de la que lo había protegido cuando todavía colgaba de una rama...
ChM y LML paseaban de la mano por la zona aprovechando que los almendros estaban en flor.
- Oye, ¿te has fijado en lo que tiene ese árbol en el tronco?
- ¿En el qué?
- En esa especie de cicatriz que tie..
- Sisisisiis!!....... ME RECUERDA A... ALGO....
- Si.. y a mí... y no digo nada...
- Ni yo.......ejem.... ¿Has visto aquel almendro de allí arriba?
- ¿Cuál?... ¡ah, sí!, ¡¡es enorme!!
- Y deslumbrante...
- Aparte de parecerse a este otro, me recuerda a alguien... de la zona, vamos...
- Shhh.. voy a grabar mi inicial en él...
Cuenta la leyenda que esta almendra había fructificado gracias a un único grano de pólen que había viajado a través de la inmensidad atomsférica desde tierras frías y distantes hasta llegar allí... Los almendros no toleran bien el frío, y aquel, del cual procedía el grano, se encontraba debilitado en ese entorno un tanto hostil. Se cuenta que dicho árbol había desarrollado en un momento dado, y a través de un mecanismo todavía desconocido, una extraña forma en su tronco, como una cicatriz integrada en la corteza, y que al mismo tiempo había experimentado un repentino cambio interno que se traducía en una apariencia férrea e incluso desafiante.
Se dice que otro día ChM y LML paseaban por aquellas tierras frías escuchando el silencio de la montaña, cuando se percataron de un árbol blanquecino que destacaba al otro lado del valle que recorrían. Cuando llegaron hasta él, se sonrieron cómplicemente sin decir nada... mientras él escribía su inicial en aquel espléndido almendro...
La cicatriz era ¬ ...
15.1.09
Gravedad
Caminaba por una calle desierta que parecía formar parte de las entrañas de algún ser gigante. Mientras lo hacía, pensaba en la procedencia de la alineación, de la dicotomía vital que existe en los seres humanos entre lo que parece propio y lo que parece ajeno, en la lucha entre esas partes y el significado de ese parecer en contraposición al ser... Cuando noté el golpe de la señal contra mi hombro, me percaté de que una de esas partes de mí estaba, o parecía estar, en el mundo real... quizás fuera cierto o quizás no.
La dicotomía se multiplicaba ahora por sí misma y ya tenía cuatro brazos... salvo que fueran los dos anteriores los que lo parecieran... Al dar la vuelta a la esquina hacia el número 55, pensé en los años que habrían pasado para los muros de aquellas antiguas casas ahora coloreadas... en cómo la materia que las forma se había juntado aleatoriamente en medio de un espacio infinito cuya única fuerza y objetivo era procurar la unión gravitatoria de sus piezas... Pensé un poco más en cómo esa materia que vagaba perdidamente por un universo absurdamente gigantesco, quizás infinito, se iba aglomerando fortuitamente gracias a esa fuerza, en medio de otras aglomeraciones mayores y menores de materia tan aterrada como ella, hasta terminar constituyendo una mole en un futuro azul y vivienda de interrogativos seres... Imaginé el abrasivo interior de este enorme lugar, en el que durante miles de millones de años dicha materia estaría fluyendo caótica y convectivamente en su interior hasta que, de manera azarosa, saliera despedida al exterior en forma de una inmensa multitud de chorros que se agrupan y condensan entre sí de modo nuevamente aleatorio. Pensé en la inmensidad de este proceso, del espacio, del tiempo, en la ridiculez de cada una de esas rocas, en la historia descomunal que albergaban, y en lo irrisorio de la probabilidad de que se encuentren en el mismo muro de aquella casa, de que sean testigos comunes de las vidas que también fortuitamente se habían encontrado fuera y dentro de esos muros...
Lloré por un instante... Y continué mi camino, dicotómico o no, dentro de las entrañas de aquel ser que pertenecía quizás más a su contenido que a su continente, y terminé sonriendo y sintiéndome profundamente afortunado. Ahora lo entendía todo, solo una cosa importaba, sólo una cosa podía ser sin duda real... y era lo que sentíamos.
La gravedad como guía, al igual que los 14000 millones de años anteriores...
(escrito en la T2 de Barajas, quizás de vuelta de un viaje...)
1.1.09
En un segundo...

Ha terminado el año 2008 y empezado el 2009, aunque todo es convencional, y para mí el final del año y principio del siguiente quizás se puede decir que han sido en otro momento, puede que ni siquiera coincidentes ambas cosas… El día de hoy me importa muy especialmente por lo que conmemora, mucho más que por lo que representa…
En los últimos tiempos, y sobre todo en los coletazos finales de 2008, he podido ver ciertas imágenes de tal relevancia a nivel personal que su mera mención le viene tan grande a este rincón de unos y ceros del universo virtual como todos los océanos a una mota de polvo... por lo que en esta ocasión, y por ahora, se quedará así..
Recientemente he vuelto de un nuevo viaje a tierras lejanas, muchísimo menos solitario que nunca en el sentido importante, y proximamente veremos tierra y agua conocidas corriendo de nuevo bajo los pies, con ese tiempo transcurriendo a favor hasta la llegada...
“Estaba concentrado en tratar de conocer algo de lo que sentía cuando felizmente me di cuenta de que no lo podría gestionar...
Me di cuenta de que el viento no es ninguna excepción, que sale del sol... Me di cuenta de que no todas las olas dependen de ese viento, si no que existe el mar de fondo. Me di cuenta de que el agua erosiona y que la erosión termina guiando su propio curso... Me di cuenta de que el mundo gira en la misma medida en que las cosas giran alrededor de él. Me di cuenta de que el negro es negro para el blanco y el blanco negro para el negro.
Me di cuenta de que pensaba lo que sentía y sentía lo que pensaba.. Me di cuenta de que no tenía elección. Me di cuenta de que sentía. Me di cuenta de todo.
Me di cuenta de ti...”
(fragmento escrito el 29 de Noviembre, festividad de San Andrés)
(gracias, LML, por la aportación musical en su momento.. y por tantas y tantas cosas...)
8.12.08
Deudas
Ellos son los grandes olvidados de la película...
Siempre he tenido cierta predilección por este tipo de personas, gente conforme con su posición y siempre dispuestos a dar por bueno un consejo o a aprender, incluso hasta el final de sus días.. Gente sana de cuerpo y mente, con problemas como cualquier otro, pero siempre la actitud más responsable e impoluta.. Esto podría extenderse a cualquier persona de ese tipo, pero en concreto estoy haciendo referencia a los tecnicos del experimento de Argentina, Proyecto Pierre Auger. Como decía, por desgracia son pocos los que son conscientes de la importancia y el valor de estas personas, en el fondo los únicos padres de este enorme despliegue.. Lejos de eso, en el mejor de los casos se limitan a dedicarles una sonrisa histriónica y sin interés real, a la que los otros responden con la mejor intención y gesto de admiración por los "gigantes" que sacarán el mejor partido a ese hijo que tanto tiempo y sufrimiento les llevó gestar...
Sin entrar en detalles que a pocos le pueden importar, diré que gran parte de este experimento se puede resumir en la colocación de 1600 tanques llenos de agua repartidos por una enorme superficie de 3000 km cuadrados (por dar una idea, casi como la provincia de Pontevedra..) y todo esto perdidos de la mano de dios en medio de la ninguna parte más abspluta... La colocación de estos artefactos se lleva a cabo en varias fases diferentes. Primero se lleva lo que es el depósito de plástico a las coordenadas que debe ocupar, para luego ir a llenarlo de agua cuando se pueda con un camión cisterna (aparte de instalarle la electrónica en otro viaje, etc). Como digo, toda esa pampa enorme en la que hay que colocar estos artefactos está en medio de la nada.. Sin entrar en dificultades intrísecas de acceso, como ríos, lagunas y demás dificultades orográficas, está el hecho de que, a pesar de ser una zona seca, existen aguas subterráneas provenientes en esencia del deshielo de los Andes, que suben y bajan su nivel, diaria y estacionalmente, de manera más o menos compleja. Esto se tradujo a lo largo de estos años en una gran cantidad de camionetas, todo terrenos, camiones e incluso paleadoras enterradas de repente en el fango.. con el correspondiente proceso de rescate por parte de otros técnicos que estén trabajando en otra zona, etc etc.. Quedarse tirado siete horas, y que al venir el equipo de rescate también se entierre, es de lo más habitual.
En todo este asunto, lo más complejo es el paso del camión cisterna, ya tiene un peso enorme que hace mucho más fácil la ruptura de la "cáscara" superficial de tierra y el correspondiente atasco..
A partir de todas las penurias y la aplicación de la lógica, los técnicos llegaron a conocer muy bien las distintas zonas del observatorio, y las razones de que los niveles de agua se comporten de una forma u otra. Recuerdo la segunda vez que estuve allí, como fui con uno de ellos hasta un tanque al que no habían podido volver en 2 años.. ya que se había quedado inaccesible en medio de una laguna que en ese momento era como un mar de tierra salitrosa (ese día me enseñó también una paleadora que se quedó enterrada PARA SIEMPRE allí cerca..)
Recuerdo que después de irme de allí me contaron que habían ido por fin a llenar esos tanques pero que necesitaron vadear algunos ríos de forma inverosímil y utilizar mangueras de más de medio kilómetro... Todas estas cosas las digo para dar una idea del tipo de dificultades y trabajo con el que se encuentra estra gente, aunque sin pisar aquello nunca se entendería.. y 1600 tanques son muchísimos...
Por otro lado, el edificio desde el que se gestiona todo, esta divivido en dos bloques claramente separados y diferenciados: uno destinado, digamos, a la parte científica y administrativa, y otra a la técnica, ingenieril y de montaje. Yo siempre he tenido debilidad por este último sector, y no por mis intereses en sí que, a pesar de los pesares, siempre han sido más teóricos que otra cosa, sino sobre todo por la gente que había allí (bueno, y porque ver y tocar algo así es una ocasión que no se debe desperdiciar..) Como digo, siempre he tenido predilección por ellos y también siempre he escuchado sus problemas y tratado de ayudarlos en la medida de lo posible. Su disposición a aprender y entender cualquier cosa de la forma más calmada y humilde y, sobre todo, su disposición a cambiar lo establecido cuando era necesario, siempre me resultó profundamente admirable y gratificante, y llegué a hacer buenas migas con varios de ellos.
Como decía, el resto no suelen ser muy conscientes de la importancia de esta gente, ni siquiera por su propio interés, ya que parte de los problemas que se encuentran a diario en su trabajo proceden de allí, y ni siquiera se lo plantean.. Analizar las cosas como una caja negra es tan triste como habitual.. De los pocos que tiene buena relación y reconoce la importancia de esta gente es, justamente, quien menos cabría esperarse a priori, que es uno de los iconos del experimento y Premio Nóbel.. Más de una vez se ha ido a romper los cuernos al campo con ellos y quedarse atascado en el barro (tiene más de 80 años, por cierto). Los demás habrán pasado por allí un par de minutos, como quien va a un zoológico, o bien cuando se organizaba alguna cena en el centro.. (y de paso mostrarse reticentes a que se les invitara a tal evento). La vergüenza que me produce algo así no tiene cabida aquí (algún día será su turno), simplemente me limito a mencionar la archiconocida valentía de la ignorancia y a desearles suerte en sus mundos de Yupi y asepsia vital...
La despedida que se les ha concedido a esta gente desde las "altas" esferas empezó a gestarse hace dos años, cuando les impidieron cobrar horas extra que les permitían subsistir mejor y realizar de la forma más adecuada un trabajo que tiene poco de sistemático, y terminó recientemente con el despido de la mayoría. Los pocos que quedan están absolutamente desbordados por los problemas y la gigantesca magnitud del experimento. El resto, se despidieron con cortesía y la sonrisa humilde y agradecida de quien no se creía merecedor de participar en un proyecto así y con gente tan especial.
Y yo, desde mi rincón habitual, reventándome los nudillos a mordiscos con lágrimas en los ojos...
El experimento lo habéis hecho vosotros, no os confundáis, sois los protagonistas, pese a quien pese... Confiemos en que el resto pague su condena algún día.
* escrito en su mayoría en autobús el 1-12-2008, y dedicado a todas y cada una de las personas que alguna vez han sido miembros del personal técnico del Observatorio Pierre Auger.
25.11.08
21.11.08
Bienvenido a la jaula de cristal de la que no saldrás.
Aquí el destino se ha mostrado en forma luminosa. Los días pasan rápida y lentamente, sin importancia y con la mayor de ellas, ausentes, presentes y expectantes, como una fiera que observa las gotas precipitarse por aire en forma de tiempo.. Desde lejos se ve todo unido, como si el mundo se hubiera doblado sobre sí, como si no le importara nada más. Quizás sea cierto que nuestras manos ya son demasiado grandes para él, y no tenga más remedio que doblegarse ante lo inevitable, ante aquello de lo que nunca ha perdido la consciencia. Su particular Big Crunch.
Entretanto, el reloj engaña a la vista, le dice una vez más que ese tiempo existe, que se transforma en obstáculos ficticios teñidos de añil..
Esbozo una última sonrisa ausente, antes de rendirme al sueño que me espera entre las estrellas. Un sueño real en el que dos palabras pueden sustituír a una vida completa. Un sueño real en el que los meses contienen más historia que el mayor de los tratados..
Mi pulso se acelera estrepitosamente mientras la luz oscilante me atraviesa la pupila y congela el conocimiento. "Me he entregado al pensamiento irreversible", me digo, y la somnolencia me devora mientras mi sonrisa permanece inalterable para siempre...
Noches de día
que esperan tierra
bajo los pies.
Tierras lejanas
que se juntan violentamente
desde la distancia.
Sueños premonitorios se repiten
a un lado y otro de la vida y la muerte
anunciando la sentencia final.
Meses que son siglos
y siglos que son segundos
de irrelevante calado.
Bienvenido a la jaula de cristal
de la que nunca podrás salir.
Bienvenido a la jaula de cristal
de la que nunca querrás salir...
El tiempo corre a favor.
9.11.08
Un buen día me había puesto a caminar en medio de unos precipicios de pendiente invertida que hay en la bajada desde el purgatorio.
Sabía que la leyenda decía que a partir del tercer giro, y luego de llegar a un ambiente cada vez más cálido, existía el peligro de toparse con cualquier tipo de ser de las profundidades más antiguas del mundo. A mí no me preocupaba especialmente, ya que había conocido y combatido algunos de esos en mi anterior morada y no tenía miedo a nadie ni a nada que no fuera yo mismo.. Con lo cual seguí mi paseo silbando, a medida que iba dejando atrás el equipaje y la ropa que se antojaba innecesaria esa nueva situación.
De vez en cuando me paraba a observar a mi alrededor, como si hubiera oído algo peligroso en las cercanías, pero no veía nada anómalo, todo eran despeñaderos rocosos y algún pequeño riachuelo que seguía el dictado gravitatorio. Las noches no resultaban complicadas de pasar, ya que la temperatura no descendía demasiado, pero, a pesar de eso, no terminaba de conciliar el sueño como me gustaría. Y soñaba. Soñaba cómo el tiempo se movía ante mis ojos al ritmo de una pelota saltarina, de arriba a abajo y de abajo a arriba, y a una velocidad suficiente como para poder ver sólo sombras cuando alcanzaba el punto más alto. Y vuelta a empezar.
En mis sueños también percibía una presencia especial que se hacía patente de modo vertiginoso a medida que la pelota-tiempo subía, momento en el cual veía su sombra cálida esfumarse de mi lado. En principio creí que quizás era que el azufre del ambiente me había afectado un poco, pero pronto empecé a topar con lo que se parecía más a sueños premonitorios que a alguna sucesíon de delirios..
Llevaba tanto tiempo viviendo en el purgatorio, esperando por el cielo, que ya casi me había olvidado del camino correcto de vuelta.. por suerte mi instinto me guiaba. Fue entonces cuando sucedió.
Estaba siguiendo el sendero por una parte que transcurría al lado de una laguna cuando de repente vi un punto oscuro medio de la mole acuática. Me quedé mirándolo un buen rato hasta que empecé a percibir un tenue parpadeo que procedía de dicho punto, y algo de aquello me hipnotizaba. Continué caminando normalmente pero sin quitarle el ojo de encima a aquella latencia que flotaba en la distancia... Cuando cayó la noche, creí que lo perdería de vista en medio de la inmensa oscuridad.. Pero no fue así, al contrario, lo que de día era una intermitencia leve, de noche se convirtió claramente en una luz roja oscilante, sosegada, eterna.. Pensé que debía de estar perdiendo el juicio, mientras caía en un sueño profundo.
Me desperté sobresaltado con una imagen animal oscura y una luz intensa en su interior, imágen que desapareció violentamente dejando una estela roja cuando me desperté agitado.. Cuando me incorporé pude ver aquella presencia flotando en medio del agua, esta vez acompañada claramente de una luz roja. Estaba mucho más cerca.
Definitivamente me estaba volviendo loco. No podía dejar de mirar aquella figura a medida que caminaba, de hecho en varias ocasiones estuve a punto de caer al agua luego de algún tropiezo inesperado. Había algo de aquello que me gritaba incesantemente.. Me calmaba observarlo, y me irritaba no hacerlo...
Así cayó la noche otra vez, y los sueños y el despertar temprano sobresaltado se repitieron. Esta vez había visto mejor al ser, y casi me atrevería a decir que era grande y fuerte, aunque no sabía decirlo a ciencia cierta porque el tiempo retrocedía antes de que su figura se perfilara... Ahora estaba todavía más cerca, y realmente parecía un animal negro que me observaba desde la inmensidad acuática, y con esa extraña luz roja que parpadeaba sin cesar y parecía estarme sorbiendo poco a poco la vida.. Seguí caminando cada vez más debilitado y torturado por la falta de sueño y aquella presencia misteriosa. Y cayó la noche otra vez, y derrotado me hundí en un nuevo sueño profundo.
Esta vez sí pude verlo claramente a medida que se acercaba y alejaba en función del momento temporal onírico: era un flamante e intimidatorio toro negro.. Y la luz roja que provenía de su pecho parecía ser su corazón. En sus ojos pude intuír un tiempo detenido y ajeno a este universo, que no entendía de fronteras, condiciones, vida o muerte, separado de toda nuestra realidad ficticia... Echó a correr hacia mí a gran velocidad mientras yo, movido por una fuerza sobrenatural, me levantaba con los brazos caídos a ambos lados del cuerpo y las palmas abiertas...
Lo siguiente que recuerdo es la luz blanca de este hospital y una felicidad extrema y eterna...
- Esto no es un hospital, es el cielo -me dijeron-. Siempre lo has tenido ahí, al alcance de tu mano, de camino al infierno...

